Hemos asistido a una de las mayores campañas vistas en el sector del aceite de oliva virgen & extra en la hostelería. La obligatoriedad del uso de aceiteras irrellenables en bares, restaurantes, cafeterías, etc llega a España, tras llevar años en toda la hostelería de países como Italia.

Hace pocos meses recibíamos casi a diario el mensaje de que las aceiteras de restaurantes y bares debían de llevar tapones antirelleno. Este tipo de tapón es ya conocido en las botellas de bebidas alcohólicas.

¿Y porque ahora llega al aceite de oliva virgen?

Para dar una respuesta, desde quienes estamos dentro del sector y conocemos tristes realidades que nos hacen recordar alguna majestuosa obra literaria, como El Lazarillo de Tormes o Luces de Bohemia, hemos dedicado un espacio en este tablón de noticias con la intención de aportar un poco de luz sobre esta medida.
Quienes conocen bien un producto sano como es el aceite de oliva virgen & extra y saben de sobra, que su contenido en antioxidantes naturales y vitaminas esenciales están muy por encima de cualquier aceite de “oliva refinado”,“oliva”, “orujo de oliva”,“girasol” o “semillas”.
Evidentemente cada calidad conlleva su coste en €, y es aquí donde unas aceiteras como las usadas en el pasado “rellenables” y permitidas hasta Febrero de 2014, han dejado la puerta abierta a la imaginación de algunos dueños de bares y restaurantes, que unas veces de Lazarillos y otras representando el Esperpento de Luces de Bohemia nos deleitaban con supuestos aceites de oliva …. con los que aderezar ensaladas y tostadas.

España es el mayor productor mundial de aceite de oliva virgen, y por ello debe ser un ejemplo de valoración de la riqueza que supone esto, no todo es ganar mundiales del motor o la pelota. Y valorar un producto es poner ese producto integro, en la mesa de quien se sienta en tu casa para disfrutar de tu cocina. Pero la literatura ya da pistas, y por ello han forzado a las administraciones a sacar esta obligatoriedad de poner aceiteras que no pueden ser rellenadas, quedando firmado el producto desde los propios envasadores y productores.
Esto es una excelente noticia para el usuario de restaurantes, en donde sabrá ahora que dicho aceite de oliva virgen o extra, esta controlado y registrado por una etiqueta identificativa. Otra cosa será que el restaurante compre a una firma de mayor o menor calidad, que también hay aquí algunos personajes literarios. Pero hemos dado un paso adelante importantísimo para disfrutar de buenos aceites y excelentes zumos de oliva por quienes vivimos en esta España nuestra.
Italia segundo país productor del mundo adopto ya esta normativa bastantes años atrás y allí la valoración del aceite de oliva virgen por el consumidor, parece superior a la nuestra en términos generales.aguirre-dobleA-cristal-500-250ml-ret
Aun así, hoy no es difícil recordar a Don Quijote contra molinos o pellejos de vino, cuando aun en la fecha actual, nos sentamos a degustar una tostada y nos siguen poniendo en algún que otro local, la aceitera de toda la vida sin saber que contiene en verdad. Y es que parece esto una difícil batalla, como las de Don Rodrigo Díaz de Vivar, que a saber cuanto debera campar para ver esta norma de Marzo de 2014, totalmente aplicada.

Pero es el derecho del consumidor que se le garantice que es de oliva virgen o extra el aceite que se le pone para su uso. Y obligación de todo local en respetar dicha norma, para que dejemos ya lejana aquella frase de …. “ándeme yo caliente, ríase la gente”. Queda camino por andar, esperando que no falte control, y que una excelente medida en pro de la salud y la calidad no termine como afirmo el gran Calderón, “que toda la vida es sueño, y los sueños sueños son”.