Cuando pasa el frío del invierno los aceites de aquellos fabricantes que por calidad, realizamos la decantación natural sin filtrado, como son todos los que envasa Almazara Aguirre, van dejando esa decantación en el fondo de su deposito. Hay quien les llama “poso”, “solaje”, “madre”, etc.

 

Una vez que han pasado los meses de Mayo los depósitos son desalojados y retirados esos sedimentos pues si permanecen con ellos durante los meses de calor restaría algo su calidad.

 

Estos sedimentos son realmente partes diminutas de aceituna que mediante proceso mecánico natural no se pueden eliminar cuando los obtenemos, aunque tan solo suponen un 0.4% del total del aceite contenido en cada deposito.

Para quienes compran aceites antes de los meses de marzo o abril seria posible apreciar que algunos aceites pueden finalizar este proceso en la garrafa. Nada anormal, son partes de la aceituna y si alguien le producen cierta sensación que se pregunte si alguna vez ha comido aceitunas, porque se ha dado un banquete de eso mismo. Hasta tal punto no es nada malo que desde hace años en alguna universidad hay desarrollados estudios sobre este subproducto por si tuviera propiedades curativas de enfermedades importantes.
Una vez que se limpian y secan los depósitos quedan como se aprecia en las imágenes, brillantes y relucientes, ya solo queda volver a instalar los proximos aceites. Es un momento que para quienes tenemos cerca el dia a día de una bodega de Almazara llama la atención y que hoy queremos compartir con vosotros. www.almazara.com